Hoy es el día de la psicología, y por eso te traigo un post algo diferente. Y es que esta disciplina, para explicar el funcionamiento de la mente y el comportamiento humano, basa sus teorías y modelos en cientos de experimentos científicos. A la psicología le debemos mucho, de eso no cabe duda.
Pero también es cierto que para que en la actualidad tengamos todo este conocimiento a nuestro alcance, a lo largo de la historia de la psicología se han llevado a cabo experimentos que han generado bastante polémica.
Hoy te cuento algunos de los más impactantes, pero que, como te digo, han aportado información muy importante para entender cómo piensa y se comporta el ser humano.
- El pequeño Albert, de Watson y Rayner
Albert era un bebé de 11 meses al que seleccionaron para hacer un experimento sobre el condicionamiento. El objetivo era saber si se puede instaurar el miedo en una persona que no lo tiene previamente. Primero probaron que el pequeño Albert no tenía miedo a los animales peludos, y sí a los ruidos fuertes. Para condicionar al bebé, cada vez que le mostraban una rata (a la que antes no tenia miedo) hacían un ruido muy fuerte (al que sí tenía miedo). Lo que sucedió tras varios ensayos es que cada vez que al pequeño Albert le mostraban una rata, él lloraba. Y no solo eso, sino que su miedo se generalizó hasta tal punto que le asustaba cualquier cosa con pelo que le recordase a una rata, hasta personas con barba o un abrigo de lana. Sin duda, este experimento no podría llevarse a cabo hoy en día. Pobre Albert…
- Obediencia a la autoridad, de Milgram
Milgram llevó a cabo un experimento sobre la obediencia a la autoridad. Este experimento ha creado en su momento bastante polémica, y ahora verás por qué. Participaban tres personas en cada ensayo: un investigador, un maestro y un alumno. Para el rol de maestro, se pidieron voluntarios para un experimento remunerado sobre aprendizaje y memoria. Investigador y alumno eran cómplices. El investigador se reunió con ambos, alumno y maestro, y a este último le hizo creer que le había tocado ese papel por azar. Entonces le explicó su función, que era aplicar una descarga eléctrica al alumno cada vez que se equivocase. Además, a cada error, la descarga debía ser de mayor intensidad. El alumno tenía que cometer ciertos errores a propósito y cada vez que el maestro apretase el botón debía fingir que le estaban aplicando la descarga. Debía gritar de dolor, y cada vez más fuerte.
Los resultados de este experimento son realmente impactantes. La mayoría de los investigadores que llevaron a cabo el estudio creyeron que los maestros se negarían a seguir aplicando descargas llegados a un punto. Pero descubrieron que la insistencia del investigador para seguir aplicando las descargas estaba influyendo mucho en los maestros, y el 65% de los participantes llegaron a aplicar la máxima descarga bajo las órdenes del investigador. La mayoría expresó su malestar e incomodidad por hacerlo, y mostraron dudas, pero aún así lo hicieron.
Seguramente que si te digo “obediencia a la autoridad”, y después de conocer este experimento, te están viniendo a la cabeza ejemplos reales y atroces de la vida real a lo largo de la historia mundial… Es increíble cómo somos capaces de renunciar a nuestros valores bajo la presión social o de personas con poder ¿verdad?.
Hay una película que a mí personalmente me encanta, ’Doce hombres sin piedad’, en la que se puede ver la influencia que ejerce la presión social en las personas, y como varía el comportamiento humano en relación a un grupo. Diferentes estilos de persona, con sus gustos, sus creencias, sus valores… Y cómo interaccionan y piensan en una dinámica grupal, en la que una persona es acusada ante un tribunal y ellos son el jurado popular que tiene que tomar una decisión unánime. Es antigua, en blanco y negro, y se desarrolla en un único escenario. Pero la recomiendo.
- La prisión de Stanford, de Zimbardo
Este experimento es uno de los más famosos, e incluso se ha llegado a hacer una película (‘El Experimento’). Sus resultados son verdaderamente impactantes.
Este experimento es prueba de que somos víctimas de nuestros roles, más de lo que pensamos. La teoría de la socialización te interesa en este asunto, pero otro día. Continuamos.
Como decía, este experimento, llevado a cabo por Zimbardo, simula una prisión (creada en una parte de la Universidad de Stanford). Seleccionaron a estudiantes y los dividieron en dos grupos: presos y carceleros. Su comportamiento debía ceñirse al rol que desempeñaban. Además, para crear ciertas situaciones, a los guardias les asignaron algunos privilegios y les dejaron elegir sus propios uniformes. Por el contrario, a los prisioneros, los llamaron por números en vez de por sus nombres, y levaban grilletes, lo que resulta más humillante.
Los carceleros tenían libertad absoluta para hacer lo que quisieran con los presos, excepto ejercer violencia física (sí psicológica).El objetivo era infundir el miedo en los presos y conseguir la subordinación absoluta. Los carceleros se tomaron demasiado en serio su papel y en muy poco tiempo ya estaban ideando nuevas formas de castigar severamente a los prisioneros. Fueron cada vez más crueles. Les privaban de alimento, les mantenían desnudos un tiempo… Los presos podían abandonar el experimento cuando quisieran, pero ninguno lo hizo. Fueron víctimas de sus roles. Muchos de ellos desarrollaron daños psicológicos importantes y traumas.
Lo sorprendente de este estudio también fue que los investigadores no detuviesen antes el experimento, y que incluso fomentasen ciertas situaciones para observar qué pasaba. Estos resultados muestran que asumir un rol, y en determinadas situaciones creadas, una persona puede convertirse en otra muy distinta: una persona muy cruel, una persona demasiado sumisa, o incluso una persona que observa sin inmutarse ante situaciones frívolas, como es el caso de los investigadores que llevaron a cabo el experimento.
- Cueva de los ladrones
El último experimento que te cuento es el del campamento de Boy Scouts. Participaron 22 niños de 11 años, y el objetivo era conocer el origen de los prejuicios, creando fricciones y situaciones conflictivas entre los niños.
Se dividió a los niños en dos grupos y se dejó un tiempo para que los grupos se fueran asentando y consolidando las relaciones. Se establecieron lazos, jerarquías, identidad de grupo, etc. Los investigadores, que se hacían pasar por los adultos que dirigían el campamento, comenzaron a crear dichas situaciones conflictivas y pronto se dieron las primeras disputas. De hecho, por seguridad, tuvo que suspenderse una fase del experimento.
No obstante, en la tercera fase se crearon situaciones que requerían la cooperación de ambos grupos para conseguir objetivos necesarios comunes. Cuando cada grupo necesitaba del otro para conseguir algo, el nivel de hostilidad se redujo y ambos grupos se entremezclaron y se establecieron nuevos lazos.
Como te decía, la psicología ha realizado grandes aportaciones al conocimiento humano, pero generando por el camino grandes controversias y llevando a cabo experimentos y estudios de ética dudosa. Sin embargo, es gracias a esta disciplina que el ser humano tiene maravillosas herramientas para el desarrollo personal, familiar, profesional y social.
Si volviese a nacer, la escogería una y mil veces, porque la psicología me apasiona y no hay un solo día que pase sin notar su influencia en mí. ¡Feliz día de la psicología!